La mujer que Sebastián Rulli conoció por casualidad en la sección de bufandas de una boutique era más que atractiva, era excitante. Además, Eiza era radiante como el sol y suave como la seda, era puro sexo y Sebastián se moría de ganas de hacerla suya.
Eiza estaba harta de ser una buena chica que nunca se arriesgaba por miedo a que le rompieran el corazón. Lo único que quería era una aventura, por eso le susurró a Sebastián al oído que salieran juntos el miércoles por la noche .Aquella fue una cita apasionante, intensa. Asi como lo fueron todos los miércoles siguientes.
El problema fue cuando Sebastián empezó a querer tener a Eiza los siete días de la semana.
cuando continuaras con esta webnovelaa??¿¿
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