Sebastián se encontraba sentado en la sala, observando su reloj una y otra vez.Ya eran las tres de la mañana y Eiza no llegaba. No podía evitar sentirse preocupado,y celoso,no quería ni imaginarse lo que pudiera estar pasando entre ellos.
Sebastián : No soportaría verte en los brazos de otro, ¿por qué no puedes sentir lo mismo que yo?,¿Por qué no puedes amarme como yo a ti?
Recordó como besó a Miguel cuando llegó. Se paró furioso y adolorido y se dirigió rápidamente hacia su cuarto.En ese mismo instante entró Eiza por la puerta, entrón despacio y tiró su bolsa sobre el sofá.Su mirada estaba vacía y caminaba como en un trance.
Eiza : No pude hacerlo…..
Se acercó a una foto de Sebastián y la agarró.
Eiza : ¿Por qué se me hace tan difícil aceptar, algo tan...?
De pronto esos recuerdos dolorosos y humillantes reviven en su mente.Ella asienta el retrato con coraje sobre la mesa y se dirige hacia arriba al cuarto de Sebastián. Eiza abrió la puerta lentamente, y luego la cerró por igual. Sebastián la miró seriamente sin decir nada por unos segundos, hasta que...
Sebastián ¿Qué quieres?
Tu- Creí que ya te había dormido, acaso...,¿me estabas esperando?
Eiza subió a la cama, de rodillas sobre su cuerpo.
Eiza : Pues aquí estoy…..
Eiza asienta las caderas sobre su estomago y roza los labios de Sebastián con los suyos.
Sebastián: ¿Qué haces?
Murmura sintiéndose seducido por ella….
Eiza ¿Qué quieres que haga ?
Dice pasando la lengua despacio por sus labios y rozando su estomago con su entrepierna. Sebastián respira y toma fuerzas.
Sebastián: Quitate.
Eiza se detiene y lo mira a los ojos.
Sebastián : ¡Que te quites!
Eiza sonríe y se acerca nuevamente a sus labios.
Eiza :¿Qué te pasa , Sebas?,yo se que lo deseas.
Sebastián la toma por las muñecas y se sienta….
Sebastián :¿Para qué me buscas?!
Eiza se pone seria.
Sebastián: ¿Me haces el favor de salir de mi cuarto?
Eiza : Sebastián, yo...
Sebastián : ¡No quiero oírte!,¡no quiero verte!
Dice parándose y arrastrando a Eiza hacia la puerta.
Eiza :¡Espera, Sebas!
Sebastián: ¿Cómo tienes el descaro de venir a buscarme después de revolcarte con el tipo ese?
Eiza se zafa.
Eiza ¿Eso es lo que piensas de mi?!
Sebastián la toma nuevamente por las muñecas y acorrala su cuerpo contra la pared.
Sebastián : ¿Qué más quieres que piense de ti?,le brincas encima y lo besas como una…
El la mira a los ojos,aunque quisiera lastimarla y soltar toda esa rabia que lo quema por dentro,no podía hacerlo.
Eiza :¿Cómo una qué?
Pregunta a punto de llorar .
Sebastián siente un deseo inmenso de abrazarla y hacerle el amor,pero su orgullo y la imagen de como ella y Miguel se besaban se lo impedían.
Sebastián : ¡Déjame! Por Dios ,déjame en paz.
El abre la puerta y la empuja suavemente. Eiza se recarga de la pared, secándose las lágrimas que había caído. Sebastián golpea la puerta y está a punto de abrirla pero se detiene.
La luz de la luna se reflejaba sobre el agua de la alberca.La cálida brisa de la noche acariciaba su rostro y su cabello parecía bailar con cada ráfaga.Eiza estaba sentada a la orilla, con los pies sumergidos en el agua y la cabeza agachada hacia abajo. En ese momento llegó Sebastián.
Sebastián-¿Qué haces aquí?
Eiza no voltea.
Sebastián: Perdóname,soy un idiota.
Eiza se encoje de hombros, aún sin voltearse.
Sebastián : Entiéndeme Eiza,sabes cuales son mis sentimientos.Me enferma saber que te pasas un día entero a solas con el tipo ese.
Eiza no puede evitar sonreír.
Sebastián : ¿Me perdonas?
Pregunta extendiéndole la mano.
Ella alza la mirada hacia su mano y después de unos segundos se la toma. Sebastián la jala y la abraza.
Eiza : Yo…
Sebastián : No tienes que decirme nada,yo se que tu tal vez no estés preparada ,pero...
Eiza : Sebas, por favor...
Dice alejándose un poco.El la jala de nuevo.
Sebastián: Solo dime una cosa,¿pasó algo entre ustedes?
Eiza : No.
Sebastián sonríe, podía ver en su mirada que no mentía.
Sebastián : Entonces venias con deseos...
Eiza : No te creas, Sebas.
Dice girando su cuerpo, quedando Sebastián enfrente de la alberca.
Eiza : Creo que necesitas,enfriarte.
Y con eso dicho ella lo empuja hacia la alberca y se echa a reír.
Sebastián :¡ Vas a ver! ¡Estás loca!
Eiza : Mmm,te ves.
Ella se acerca a la orilla y se agacha.
Sebastián sonríe y antes de que ella pudiera alejarse el la toma por los brazos.
Eiza :¡No te atrevas!
Dice haciéndose la enojada, pero riéndose a la vez.
Eiza : ¡Sebas, no!,esta blusa es nueva.
Sebastián : Pues fácil,quítatela.
Eiza ¿Cómo quieres que haga eso si no me sueltas?
Sebastián : Tienes razón,mejor te la quito yo.
El la jaló dentro del agua. Eiza empezó a golpearlo, pero de una manera juguetona. Sebastián la detuvo y la acorraló contra la orilla de la alberca, pegando su cuerpo al de ella.
Sebastián : Sabes lo que tienes que hacer…
Ella sonríe, pero lo empuja.
Eiza : Claro .Pero hoy,estoy hambrienta de ti.
Eiza toma su mano , lo guía hasta los escalones y lo sienta,arrodillándose en medio de sus piernas.
Sebastián : Me vuelves loco ¿sabes?
Ella solo sonríe y roza su cuerpo contra el de Sebastián, subiendo hasta llegar a sus labios,y lo besa,penetrando su boca con la lengua, mientras bajaba la cremallera de su pantalón. Luego intentó bajarle los pantalones, pero el bulto que se pronunciaba en el, y hecho de que estaba mojad, lo dificultaba.
Sebastián : ¿Necesitas ayuda?
Eiza Quédate quieto,yo sé lo que hago.
Dice entre besos.Eiza por fin logra liberar el miembro duro y dispuesto de Sebastián que pulsaba,anhelando el contacto de su cuerpo.
Eiza : ¿Lo quieres?
Pregunta masajeandolo .El agua creó un lubricante bastante excitante. Sebastián cierra los ojos, soltando gemidos.
Sebastián : Si.
Eiza agacha la cabeza debajo del agua y pasa la lengua sobre la punta de su erección. Sebastián intenta no gritar,Eiza procede en lamer desde la base hasta la punta y luego lo introduce completamente en su boca. Sebastián no aguanta y suelta un leve grito. Ella desliza la lengua rigurosamente,la sensación de su lengua, junto a la sensación del agua , tenían a Sebastián al borde de la explosión,pero Eiza no pudo más y subió para tomar aire.Cuando estaba a punto de abajarse de nuevo, el la detuvo.
Sebastián : Te necesito.….
Sebastián gira su cuerpo, quedando sobre ella.
Eiza : Hazme tuya, Sebastián. Por favor, hazme tuya.
Sebastián : Eres mía, Eiza...
Él le quita la blusa lentamente, besando sus dedos,sus brazos,su pecho, cada rastro de cuerpo.
Entre más besos y caricias Sebastián y Eiza, hicieron el amor.Amándose como nunca y entregándose a ese amor y a esa pasión indescriptible y única.
Sebastián : No soportaría verte en los brazos de otro, ¿por qué no puedes sentir lo mismo que yo?,¿Por qué no puedes amarme como yo a ti?
Recordó como besó a Miguel cuando llegó. Se paró furioso y adolorido y se dirigió rápidamente hacia su cuarto.En ese mismo instante entró Eiza por la puerta, entrón despacio y tiró su bolsa sobre el sofá.Su mirada estaba vacía y caminaba como en un trance.
Eiza : No pude hacerlo…..
Se acercó a una foto de Sebastián y la agarró.
Eiza : ¿Por qué se me hace tan difícil aceptar, algo tan...?
De pronto esos recuerdos dolorosos y humillantes reviven en su mente.Ella asienta el retrato con coraje sobre la mesa y se dirige hacia arriba al cuarto de Sebastián. Eiza abrió la puerta lentamente, y luego la cerró por igual. Sebastián la miró seriamente sin decir nada por unos segundos, hasta que...
Sebastián ¿Qué quieres?
Tu- Creí que ya te había dormido, acaso...,¿me estabas esperando?
Eiza subió a la cama, de rodillas sobre su cuerpo.
Eiza : Pues aquí estoy…..
Eiza asienta las caderas sobre su estomago y roza los labios de Sebastián con los suyos.
Sebastián: ¿Qué haces?
Murmura sintiéndose seducido por ella….
Eiza ¿Qué quieres que haga ?
Dice pasando la lengua despacio por sus labios y rozando su estomago con su entrepierna. Sebastián respira y toma fuerzas.
Sebastián: Quitate.
Eiza se detiene y lo mira a los ojos.
Sebastián : ¡Que te quites!
Eiza sonríe y se acerca nuevamente a sus labios.
Eiza :¿Qué te pasa , Sebas?,yo se que lo deseas.
Sebastián la toma por las muñecas y se sienta….
Sebastián :¿Para qué me buscas?!
Eiza se pone seria.
Sebastián: ¿Me haces el favor de salir de mi cuarto?
Eiza : Sebastián, yo...
Sebastián : ¡No quiero oírte!,¡no quiero verte!
Dice parándose y arrastrando a Eiza hacia la puerta.
Eiza :¡Espera, Sebas!
Sebastián: ¿Cómo tienes el descaro de venir a buscarme después de revolcarte con el tipo ese?
Eiza se zafa.
Eiza ¿Eso es lo que piensas de mi?!
Sebastián la toma nuevamente por las muñecas y acorrala su cuerpo contra la pared.
Sebastián : ¿Qué más quieres que piense de ti?,le brincas encima y lo besas como una…
El la mira a los ojos,aunque quisiera lastimarla y soltar toda esa rabia que lo quema por dentro,no podía hacerlo.
Eiza :¿Cómo una qué?
Pregunta a punto de llorar .
Sebastián siente un deseo inmenso de abrazarla y hacerle el amor,pero su orgullo y la imagen de como ella y Miguel se besaban se lo impedían.
Sebastián : ¡Déjame! Por Dios ,déjame en paz.
El abre la puerta y la empuja suavemente. Eiza se recarga de la pared, secándose las lágrimas que había caído. Sebastián golpea la puerta y está a punto de abrirla pero se detiene.
La luz de la luna se reflejaba sobre el agua de la alberca.La cálida brisa de la noche acariciaba su rostro y su cabello parecía bailar con cada ráfaga.Eiza estaba sentada a la orilla, con los pies sumergidos en el agua y la cabeza agachada hacia abajo. En ese momento llegó Sebastián.
Sebastián-¿Qué haces aquí?
Eiza no voltea.
Sebastián: Perdóname,soy un idiota.
Eiza se encoje de hombros, aún sin voltearse.
Sebastián : Entiéndeme Eiza,sabes cuales son mis sentimientos.Me enferma saber que te pasas un día entero a solas con el tipo ese.
Eiza no puede evitar sonreír.
Sebastián : ¿Me perdonas?
Pregunta extendiéndole la mano.
Ella alza la mirada hacia su mano y después de unos segundos se la toma. Sebastián la jala y la abraza.
Eiza : Yo…
Sebastián : No tienes que decirme nada,yo se que tu tal vez no estés preparada ,pero...
Eiza : Sebas, por favor...
Dice alejándose un poco.El la jala de nuevo.
Sebastián: Solo dime una cosa,¿pasó algo entre ustedes?
Eiza : No.
Sebastián sonríe, podía ver en su mirada que no mentía.
Sebastián : Entonces venias con deseos...
Eiza : No te creas, Sebas.
Dice girando su cuerpo, quedando Sebastián enfrente de la alberca.
Eiza : Creo que necesitas,enfriarte.
Y con eso dicho ella lo empuja hacia la alberca y se echa a reír.
Sebastián :¡ Vas a ver! ¡Estás loca!
Eiza : Mmm,te ves.
Ella se acerca a la orilla y se agacha.
Sebastián sonríe y antes de que ella pudiera alejarse el la toma por los brazos.
Eiza :¡No te atrevas!
Dice haciéndose la enojada, pero riéndose a la vez.
Eiza : ¡Sebas, no!,esta blusa es nueva.
Sebastián : Pues fácil,quítatela.
Eiza ¿Cómo quieres que haga eso si no me sueltas?
Sebastián : Tienes razón,mejor te la quito yo.
El la jaló dentro del agua. Eiza empezó a golpearlo, pero de una manera juguetona. Sebastián la detuvo y la acorraló contra la orilla de la alberca, pegando su cuerpo al de ella.
Sebastián : Sabes lo que tienes que hacer…
Ella sonríe, pero lo empuja.
Eiza : Claro .Pero hoy,estoy hambrienta de ti.
Eiza toma su mano , lo guía hasta los escalones y lo sienta,arrodillándose en medio de sus piernas.
Sebastián : Me vuelves loco ¿sabes?
Ella solo sonríe y roza su cuerpo contra el de Sebastián, subiendo hasta llegar a sus labios,y lo besa,penetrando su boca con la lengua, mientras bajaba la cremallera de su pantalón. Luego intentó bajarle los pantalones, pero el bulto que se pronunciaba en el, y hecho de que estaba mojad, lo dificultaba.
Sebastián : ¿Necesitas ayuda?
Eiza Quédate quieto,yo sé lo que hago.
Dice entre besos.Eiza por fin logra liberar el miembro duro y dispuesto de Sebastián que pulsaba,anhelando el contacto de su cuerpo.
Eiza : ¿Lo quieres?
Pregunta masajeandolo .El agua creó un lubricante bastante excitante. Sebastián cierra los ojos, soltando gemidos.
Sebastián : Si.
Eiza agacha la cabeza debajo del agua y pasa la lengua sobre la punta de su erección. Sebastián intenta no gritar,Eiza procede en lamer desde la base hasta la punta y luego lo introduce completamente en su boca. Sebastián no aguanta y suelta un leve grito. Ella desliza la lengua rigurosamente,la sensación de su lengua, junto a la sensación del agua , tenían a Sebastián al borde de la explosión,pero Eiza no pudo más y subió para tomar aire.Cuando estaba a punto de abajarse de nuevo, el la detuvo.
Sebastián : Te necesito.….
Sebastián gira su cuerpo, quedando sobre ella.
Eiza : Hazme tuya, Sebastián. Por favor, hazme tuya.
Sebastián : Eres mía, Eiza...
Él le quita la blusa lentamente, besando sus dedos,sus brazos,su pecho, cada rastro de cuerpo.
Entre más besos y caricias Sebastián y Eiza, hicieron el amor.Amándose como nunca y entregándose a ese amor y a esa pasión indescriptible y única.
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